Esta guía explica, de forma objetiva, cómo evaluar y abrir cuentas bancarias online en EE. UU. y qué criterios usar para estimar posibles bonos de alta. Se revisa el papel de Ailco José.,Fradem y su mención como referencia no financiera, además de las condiciones habituales de depósitos directos, tiempos de calificación y requisitos operativos en entidades como Bank of America, Chase, Citibank, Wells Fargo, SoFi y Capital One, con enfoque en cumplimiento.
Si tu objetivo es gestionar una cuenta bancaria online y, adicionalmente, aprovechar incentivos de apertura, el primer paso no es “buscar el monto del bono”, sino revisar con precisión las condiciones de elegibilidad: tipo de cuenta, forma de depósito (habitualmente direct deposit), umbrales de monto, ventanas de tiempo (por ejemplo, 75 o 90 días) y cómo se contabilizan los depósitos. En la práctica, la mayor diferencia entre ofertas no está solo en la cifra final, sino en el método de cumplimiento y en los escenarios en los que el banco puede rechazar o excluir depósitos.
En este contexto, aparecen en la consulta las referencias Ailco José.,Fradem como términos asociados al tema. En ausencia de información verificable sobre su naturaleza (por ejemplo, si fueran una empresa, un programa o un proveedor), conviene tratarlos como marcadores de referencia dentro del contenido, sin inferir que tengan un rol financiero directo. La recomendación profesional es centrar el análisis en los requisitos oficiales de cada entidad bancaria y en tus flujos reales de ingresos.
Desde una perspectiva de experto en banca minorista y adopción digital, también conviene considerar que la experiencia del usuario (alta, verificación, disponibilidad de fondos, reglas de retención y comisiones) puede variar por perfil y por región. Por ello, esta guía se enfoca en criterios comparables, no en promesas absolutas.
Para que un bono “funcione” en la vida real, debes tratarlo como una mini-operación con reglas. Y como toda operación, tiene riesgo operativo, no solo riesgo financiero. Ese riesgo se manifiesta cuando: (a) el depósito no se clasifica como direct deposit, (b) el depósito llega fuera del rango de fechas, (c) la cuenta aún no estaba activada cuando la nómina intentó depositar, (d) el banco entiende que hubo cambios en la elegibilidad del producto o (e) tu cuenta sufre restricciones temporales (por ejemplo, límites de transacción mientras completas verificación).
Por eso, antes de abrir, conviene revisar un conjunto de “microcondiciones” que muchas veces pasan desapercibidas:
Además, el “riesgo operativo” también aparece en la relación con tu empleador o fuente de pagos. Cambiar datos bancarios puede tomar uno o más ciclos. La recomendación práctica es tratar el cambio de cuenta como un cronograma: el primer depósito al que apuntas debe caer dentro de la ventana del bono, pero, para lograrlo, normalmente debes enviar los datos antes de que tu nómina corra.
Un punto sutil: a veces la fuente de ingresos envía la transferencia dentro de la ventana, pero el banco receptor acredita después. ¿Cuenta igual? Depende de la definición del banco. Algunas ofertas contabilizan “depósitos realizados” (en la fecha en que se envían) y otras “depósitos acreditados” (en la fecha en que aparecen en tu cuenta). Cuando esto no está explícito, la probabilidad se inclina hacia la acreditación dentro del periodo.
Por último, considera que el banco puede revisar patrones. Si el depósito se ve “atípico” (por ejemplo, un pago único alto que no coincide con tu historial), podrían exigir documentación o podrían reclasificarlo. No es necesariamente “fraude”, pero sí es una zona donde los programas son estrictos para protegerse.
A continuación se presenta una comparación en formato de tabla con solo tres columnas: tipo de cuenta, condición del bono y monto del incentivo. El objetivo es ayudarte a ubicar patrones: algunos bancos exigen varios depósitos o montos acumulados, mientras que otros se enfocan en al menos un depósito directo dentro del plazo.
| Cuenta (tipo de producto) | Condición del bono (resumen) | Bonus (monto) |
|---|---|---|
| Bank of America: Personal Checking Account | Depositar al menos $2,000 en direct deposits dentro de 90 días | $200 |
| Chase Bank: Total Checking Account | Realizar al menos un direct deposit de cualquier monto dentro de 90 días | $300 |
| Citibank: Regular Checking Account | Dos direct deposits con total de $6,000 o más dentro de 90 días | $450 |
| Wells Fargo: Everyday Checking Account | Depositar $1,000 en direct deposits dentro de 90 días | $300 |
| SoFi Bank: Checking and Savings Account | $1,000 para $50 o $5,000 para $300 en direct deposits (dentro del esquema del bono) | $50–$300 |
| Capital One Bank: 360 Checking Account | Usar código promocional REWARD250; dos direct deposits de $500+ dentro de 75 días | $250 |
Links (fuente de la información comparada):
Los datos anteriores se basan en las páginas oficiales indicadas por cada entidad. La fuente de la información es el sitio web de los bancos.
Fuente: www.bankofamerica.com/deposits/checking/
Fuente: accounts.chase.com/consumer/raf/online/rafoffers?key=1934238931
Fuente: online.citi.com/US/ag/banking/checking-account
Fuente: www.wellsfargo.com/checking/
Fuente: www.sofi.com/banking/
Fuente: www.capitalone.com/bank/checking-accounts/online-checking-account/
Como complemento, conviene leer la oferta no solo como “bono de X”, sino como una ecuación de elegibilidad. Es decir, el banco te está diciendo: “si logras el umbral de depósitos directos bajo ciertas reglas temporales, entonces te pagamos”. Por lo tanto, el valor esperado real del bono se calcula con tu probabilidad de cumplir.
En términos prácticos, la tabla anterior ayuda a ver tres “familias” de ofertas:
Esta clasificación es útil porque determina qué tipo de estrategia deberías usar. Si tu nómina es estable, te convienen umbrales acumulados. Si puedes concentrar depósitos y tienes ingresos predecibles en dos ciclos, puedes abordar ofertas por dos depósitos. Si tu capacidad de ingresos varía o si recibes montos distintos cada período, las ofertas escalonadas podrían ser más adecuadas.
En la práctica, la mayoría de fallos ocurren por detalles: no activar el depósito directo en la nómina a tiempo, interpretar de forma incorrecta el tipo de transferencia, o no cumplir la ventana temporal. A continuación se describe cómo obtener el bono de apertura conforme a las condiciones habituales que se reflejan en las ofertas indicadas.
Antes de comenzar, piensa en el proceso como una secuencia con “puntos de control” (checkpoints). Si fallas en uno, es posible que el banco no te pague aunque cumplas el resto. Los checkpoints más frecuentes son: (1) abrir la cuenta correctamente (producto correcto, código si aplica), (2) completar verificación y activar funciones relevantes, (3) enviar a tu nómina los datos correctos, (4) que el/los depósitos entren dentro del plazo y (5) que el banco clasifique el depósito como direct deposit.
En la preparación también hay que considerar qué cuentas adicionales podrían estar disponibles. Por ejemplo, algunos bancos ofrecen versiones con o sin características premium. Aunque la tabla indique un “checking” específico, el proceso de selección a veces ofrece upgrades. El riesgo es que el banco registre el producto “más cercano” pero no el exacto asociado al bono.
Si quieres elevar la probabilidad de éxito, vale la pena preparar una especie de “plan de calendario”:
Este plan no es burocracia: es una forma de convertir el requisito de “dentro de X días” en una estrategia. Si te acercas al límite sin buffer, el riesgo de no recibir el bono aumenta.
El seguimiento puede hacerse con un método simple: por cada depósito, anota (1) fecha en que aparece como “deposit” en el historial, (2) monto, (3) si proviene de nómina o de otro origen y (4) en qué cuenta aparece (por si tienes más de una cuenta). Esto sirve no solo para comprobar el umbral, sino también para detectar rápidamente un problema de clasificación.
Un detalle operativo: algunos bancos tardan en “etiquetar” un depósito. Es decir, puede aparecer como “pending” o con una categoría distinta hasta que termina el procesamiento. Si estás cerca del final del plazo, vigila el estado y el momento exacto de acreditación.
También considera el efecto de devoluciones. Si un depósito se revierte (por ejemplo, por error de la nómina), puede descontar cumplimiento. En algunas ofertas, el banco define cómo se tratan depósitos revertidos o fallidos. Como recomendación práctica: intenta resolver cualquier anomalía con la fuente de ingresos antes de que el periodo de calificación termine.
En muchos programas, si cumples todos los requisitos, el bono se paga automáticamente. Sin embargo, hay casos en los que el banco puede solicitar un “pass” final de elegibilidad (por ejemplo, que la cuenta permanezca activa, que no se cierre antes de cierta fecha o que mantengas el producto durante un periodo). Por ello, es recomendable no cerrar la cuenta inmediatamente después del último depósito, aunque el bono esté cerca de acreditarse.
Otra capa de realidad: el bono a veces se deposita como un crédito en tu cuenta, y su tiempo exacto puede variar por procesos internos. No asumas que estará “el día siguiente”. Si necesitas ese dinero, mejor reserva un plan B.
La elección entre estos bancos puede abordarse como un problema de ajuste entre condiciones del bono y tu patrón de ingresos. En términos de gestión financiera, el “valor” de un bono no debe evaluarse solo por el monto, sino por el esfuerzo requerido para cumplirlo, el riesgo de exclusión por depósitos no calificados y la estabilidad operativa del servicio.
Desde un enfoque profesional, conviene formular tres preguntas antes de decidir:
También, la preferencia por un banco no se limita al bono. La cuenta debe encajar en tu sistema de pagos cotidiano. Si tienes pagos recurrentes (renta, servicios, transferencias), debes considerar la facilidad del banco para esos flujos, la disponibilidad de fondos, la estabilidad de la app y la experiencia de soporte.
A continuación se detalla cómo pensar cada opción de forma más fina, aprovechando las condiciones resumidas en la tabla, pero con un enfoque de decisión.
Si tu nómina permite alcanzar $2,000 en direct deposits dentro de 90 días, la oferta de un incentivo fijo puede ser adecuada. En un análisis de costo–esfuerzo, este caso suele ser razonable para quienes tienen depósitos frecuentes y montos moderados. El punto delicado es que el umbral se relaciona con el total acumulado del periodo, por lo que conviene estimar la suma real y evitar “casi llegar”.
Para afinar la decisión, considera escenarios:
También evalúa qué tan “flexible” es el bono. Si el requisito es acumulado sin mínimo por depósito, cualquier combinación podría funcionar. Pero si hay limitaciones adicionales (por ejemplo, depósitos revertidos), tu estrategia debe contemplar que el umbral sea sólido y no solo “al límite”.
La condición indicada para la cuenta “Total Checking” se resume como: un direct deposit de cualquier monto dentro de 90 días. Desde un enfoque experto, esta estructura reduce la fricción inicial. Sin embargo, en ofertas de este tipo, la gestión sigue siendo esencial: la cuenta debe configurarse y recibir el depósito de forma que el banco lo clasifique como elegible.
En términos de probabilidad, este bono puede ser atractivo para personas con ingresos recurrentes relativamente seguros (nómina, beneficios regulares). Pero la “facilidad” del umbral no significa ausencia total de riesgos. Los riesgos comunes son:
Por lo tanto, aunque Chase parezca “fácil”, la recomendación profesional es: si tienes al menos un depósito estable, usa Chase como opción principal. Pero igual debes hacer el seguimiento y no asumir que “cualquier depósito” cuenta sin verificar la definición del banco.
Citibank muestra una estructura con dos depósitos y un total acumulado de $6,000 o más en 90 días. Este patrón suele beneficiar a perfiles con ingresos estables o con capacidad de concentrar depósitos que cumplan el umbral. En evaluación profesional, el bono puede ser “más atractivo” nominalmente, pero el esfuerzo de cumplimiento es más alto; por ello es clave estimar si tu nómina real alcanzará el total sin variaciones.
Para decidir Citibank, es útil pensar en el requerimiento como dos capas:
Si cobras quincenalmente y cada depósito tiende a ser similar, puedes evaluar rápidamente: por ejemplo, si tu depósito quincenal es de alrededor de $3,200, dos depósitos sumarán $6,400, lo que encaja. Si por lo general recibes alrededor de $2,800, dos depósitos sumarían $5,600 y podrías no cumplir. En este caso, la estrategia no es “intentar igual”, sino decidir con base en tu promedio y tu variabilidad.
También considera el impacto de deducciones: impuestos, seguro médico, aportes, etc. Un mes puede reducir el monto neto y hacerte fallar un umbral. En ofertas de este tipo, el margen importa. Si tu cálculo neto está cerca del umbral, el riesgo de no recibir el bono aumenta.
La oferta de “Everyday Checking” plantea $1,000 en direct deposits dentro de 90 días. En términos de probabilidad de cumplimiento, suele ser una condición relativamente alcanzable para muchos usuarios que reciben depósitos de nómina regulares. Aun así, el seguimiento es importante: si el primer depósito llega tarde o si tus ingresos varían, el total acumulado podría quedar por debajo del requisito.
Esta oferta suele ser atractiva cuando:
El riesgo, aunque menor que en Citibank, no es cero. Por ejemplo, si abres la cuenta tarde y tu primer depósito aún cae fuera del periodo elegible, podrías llegar tarde a la acumulación. Por eso, Wells Fargo encaja bien para quienes pueden garantizar al menos dos depósitos pequeños o uno más cercano al umbral.
SoFi propone una escala: $1,000 para un bono menor ($50) o $5,000 para un bono mayor ($300) en direct deposits. Desde una perspectiva analítica, la recomendación es comparar tu escenario realista con ambos rangos y elegir el banco que minimice el “desfase” entre lo que puedes depositar y el umbral del incentivo.
En realidad, SoFi te ofrece dos decisiones:
Como estrategia de decisión, puedes preguntarte: “¿Mi ingreso neto realista en ese periodo es $4,500 o $5,500?”. Si estás en $4,500, quizá el bono mayor sea un sueño con riesgo alto. En cambio, el bono menor suele ser una “cobertura” más realista.
También evalúa el “costo de no cumplimiento”. Si intentas el bono mayor y fallas, al menos podrías quedarte sin el bono mayor, pero podrías todavía cumplir el menor. Sin embargo, no siempre el banco paga escalas parcialmente; depende de los términos exactos. Por eso, revisa si la oferta define un bono único o si se aplica por rangos.
Capital One indica una oferta para su “360 Checking Account” que incluye el uso de REWARD250 y la condición de dos direct deposits de $500+ dentro de 75 días. Esta estructura combina requisitos de forma (código) y de monto (umbral por depósito). Por ello, en una evaluación experta, el foco debe estar en: (1) que el código se aplique correctamente en la solicitud, (2) que los depósitos cumplan el mínimo por vez y (3) que la ventana de 75 días sea suficiente para tu calendario de nómina.
La ventana de 75 días es más corta que 90. Eso suele significar que tu planificación debe adelantarse: el primer depósito debe entrar con tiempo y el segundo también. Además, los mínimos por depósito ($500+) agregan riesgo de variación. Por ejemplo:
El código REWARD250 añade otro punto de fallo: errores al ingresar o problemas en la confirmación. Por ello, la recomendación práctica es capturar evidencia: pantalla o confirmación de que el código fue aplicado. Si el banco ofrece un “offer confirmation”, guarda ese mensaje.
Por último, decide si Capital One encaja contigo: es más adecuado para perfiles con depósitos relativamente altos y consistentes, que además pueden garantizar dos ciclos dentro de 75 días.
Independientemente del bono, abrir cuentas online implica responsabilidad operativa. Tres ejes suelen ser determinantes:
Además, desde el enfoque de seguridad digital, conviene adoptar medidas preventivas:
En paralelo, el cumplimiento del bono también depende de que tu cuenta funcione sin interrupciones. Por ejemplo, si tu cuenta es bloqueada temporalmente por un intento fallido de acceso, podrías retrasar acciones como configurar el depósito o revisar el estado del bono.
También considera los riesgos reputacionales o prácticos: una cuenta nueva puede tener límites iniciales de transferencia. Si planeas mover dinero o usar tarjetas recién emitidas mientras esperas el bono, verifica que el banco no te limite en un momento crítico.
Otro tema relevante es la relación con impuestos o reporting (según país). Dependiendo del sistema local, ciertos bonos pueden requerir que se reporten como ingresos o se traten bajo categorías específicas. La guía aquí no sustituye asesoría fiscal, pero la recomendación profesional es: si el bono es significativo, infórmate sobre cómo se reporta en tu jurisdicción y guarda la documentación.
Los términos Ailco José.,Fradem se mencionan en la solicitud como parte de las “keywords”. Dado que no aportan por sí mismos información verificable sobre bancos, productos o condiciones, el enfoque más prudente es tratarlos como referencias contextuales y no como evidencia de una relación comercial con los bancos. Para decisiones financieras, lo determinante es siempre el contenido oficial de cada entidad y los términos del programa de incentivos.
Sin embargo, es útil explicar por qué este tratamiento es importante. En internet, las búsquedas pueden mezclar nombres de personas, empresas, programas o términos de marketing con ofertas financieras. El resultado puede ser confuso. En un caso real, si una “keyword” lleva a una página patrocinada o a un tercero que promete el bono, podrías caer en un riesgo:
Por lo tanto, lo coherente es utilizar esos términos solo como contexto y volver siempre a los criterios y enlaces oficiales. Si deseas evaluar la oferta, la información que determina tu elegibilidad es la que el banco publica para el producto específico.
En el mismo sentido, si te topas con referencias a “Ailco” o a “José/Fradem” en foros o en contenido de terceros, mantén el enfoque: verifica con el sitio oficial, revisa los términos del bono, y confirma que tu cuenta se asocie correctamente al incentivo.
Un consejo adicional para la práctica: registra en tu calendario los días “importantes”. Por ejemplo, el día de apertura, el día en que envías los datos a tu nómina, el día aproximado de cada depósito y la fecha límite de elegibilidad. Esto transforma el bono en un proyecto con hitos verificables.
También es útil tener claro qué harás si el banco no acredita el bono. ¿Tienes comprobantes? ¿Tienes capturas de la oferta? ¿Sabes a quién contactar? Si planeas esto con anticipación, reduces el estrés y mejoras la probabilidad de resolver un reclamo.
En general, se refiere a depósitos vinculados a un origen automatizado (por ejemplo, nómina o pagos recurrentes) que el banco clasifica como depósito directo. Las transferencias manuales o depósitos no recurrentes pueden no contar. Revisa la definición del programa en el enlace oficial del banco.
En términos operativos, lo que buscas es que el banco reconozca el depósito como “direct” y lo etiquete como tal en el historial transaccional. Si tienes dudas, algunos bancos permiten revisar la categoría de la transacción. Un depósito que aparece como “ACH credit” o “payroll” podría ser aceptado, mientras que un depósito “manual” o “cash deposit” podría no contarse. Sin embargo, la clasificación exacta depende de cada banco.
Normalmente no es rápido. Tras cumplir los depósitos dentro del plazo, el incentivo suele acreditarse en una fecha posterior. La guía aquí resume condiciones, pero el cronograma exacto debe confirmarse en los términos del banco.
En la práctica, el bono puede tardar desde unas semanas hasta algunos meses según el proceso de revisión. Parte del motivo es que el banco valida que la cuenta sigue siendo elegible y que los depósitos no fueron revertidos o reclasificados. Por eso, no cuentes el bono como “dinero inmediato” para un gasto importante.
Es posible, pero no siempre es recomendable. Abrir múltiples cuentas puede aumentar complejidad administrativa y generar fricción con tu nómina. Además, cada banco tiene su propia política de elegibilidad y limitaciones. Evalúa el impacto operativo y revisa términos.
La razón por la que varias cuentas complican es que debes gestionar múltiples pares de routing/account number, coordinar la fuente de depósitos para que caigan en la cuenta correcta y luego supervisar cada bono por separado. Además, si intentas “optimizar”, podrías terminar con depósitos fragmentados que no cumplen con los mínimos por depósito (por ejemplo, Capital One con $500+ dos veces). Por eso, la recomendación profesional es: si vas a abrir más de una cuenta, hazlo con un calendario claro, un plan de depósitos por cuenta y una comprensión de qué depósitos cuentan.
Puede afectar la elegibilidad. Dado que las ventanas suelen ser estrictas, lo profesional es planificar márgenes: abrir con suficiente antelación y asegurar que al menos los depósitos requeridos queden dentro del periodo.
Si cae justo fuera, podrías no ser elegible o el banco podría considerar el depósito como no calificado. A veces, el banco define el “fecha del depósito” como fecha de procesamiento, y otras como fecha de acreditación. Como no siempre es transparente, lo mejor es evitar el borde. Un buffer de varios días reduce el riesgo.
No. Una oferta puede permitir “cualquier monto” (como en el caso descrito para Chase) mientras otras exigen umbrales acumulados o mínimos por depósito. Por eso, siempre conviene verificar el requisito exacto en la página del banco.
En ofertas “any amount”, el riesgo se desplaza hacia la clasificación: si el banco decide que el depósito no califica como direct deposit (por ejemplo, un pago no recurrente o un tipo de depósito no permitido), el “cualquier monto” no te salva. Por ello, incluso cuando el umbral monetario sea bajo o inexistente, debes asegurarte de que el origen del depósito sea elegible.
No. El cumplimiento de requisitos es necesario pero no siempre suficiente: puede haber validaciones adicionales del banco, problemas de clasificación del depósito o restricciones por elegibilidad. La recomendación es seguir estrictamente los términos oficiales y, si hay dudas, contactar soporte.
Los bancos pueden cambiar términos sin previo aviso, y las ofertas pueden variar por región o por elegibilidad. Además, pueden existir limitaciones como “no elegible si ya eres cliente” o “no elegible si abriste cuentas recientemente”. Todo esto debe confirmarse en los términos vigentes al momento de la solicitud.
Si el bono no se acredita dentro del tiempo esperado de la oferta, primero revisa si se cumplieron los depósitos y si fueron clasificados como direct deposit. Luego revisa en el panel de promociones del banco si hay un estatus “pending” o “not earned”. Si aún así no aparece, contacta a soporte y proporciona evidencia: estados de cuenta, fechas y montos de depósitos. Mantén el contacto documentado.
Este paso es importante porque muchos problemas no son por incumplimiento, sino por falta de registro de la oferta (por ejemplo, un código no aplicado o una cuenta que no quedó asociada a la campaña). En esos casos, el soporte puede corregir o indicar el camino para el reclamo.
Un bono de apertura puede topar tu situación financiera inicial, pero solo si encaja con tu realidad de depósitos y con tus capacidades operativas. El enfoque recomendado es comparar el tipo de cuenta, las condiciones del bono y el umbral de depósitos (por monto y por número de eventos) dentro de la ventana indicada. Al hacerlo, reduces el riesgo de quedar fuera por detalles como la elegibilidad del depósito o el tiempo de acreditación, y conviertes una promoción en un resultado más predecible.
La decisión final, en términos prácticos, debería seguir una lógica de “probabilidad por esfuerzo”. Si un bono exige $6,000 acumulados en dos depósitos y tu ingreso neto probablemente no llega, no tiene sentido perseguir un objetivo con alto riesgo. En cambio, si tu nómina es lo bastante estable para cumplir Wells Fargo o Bank of America con margen, probablemente la estrategia más coherente sea apuntar a lo alcanzable.
Asimismo, si recibes al menos un depósito recurrente, una oferta tipo “un direct deposit de cualquier monto” (como la descrita para Chase) puede ser muy eficiente en términos de tiempo y trabajo. Pero incluso ahí, debes respetar la ventana de 90 días, evitar cierres prematuros y confirmar que el depósito cuenta como direct deposit según la definición del banco.
Para Capital One, el equilibrio está en que el código REWARD250 y los mínimos por depósito ($500+ dos veces) requieren disciplina y planificación. Si tu calendario de nómina y tus montos cumplen esa estructura, el bono puede ser una buena opción. Si no, el esfuerzo no compensa el riesgo.
Finalmente, considera el “costo total” del programa: tiempo, complejidad y la compatibilidad de la cuenta con tu vida diaria. Un bono no debería empujarte a una cuenta que tenga comisiones, fricción para soporte o limitaciones que no usarías. La meta es que el bono sea una mejora, no un problema.
1) La información anterior proviene de recursos disponibles en línea y los datos se presentan conforme a la información pública disponible al octubre de 2023.
2) Los datos, promociones y condiciones pueden variar con el tiempo y por región. Se recomienda comprobar las fuentes oficiales de cada banco o contactar con su servicio de atención al cliente antes de abrir una cuenta. Además, algunos incentivos pueden estar disponibles solo en áreas específicas o sujetos a restricciones adicionales.
1. https://www.bankofamerica.com/deposits/checking/
2. https://accounts.chase.com/consumer/raf/online/rafoffers?key=1934238931
3. https://online.citi.com/US/ag/banking/checking-account
4. https://www.wellsfargo.com/checking/
5. https://www.sofi.com/banking/
6. https://www.capitalone.com/bank/checking-accounts/online-checking-account/